Según la Fuerza Aérea Portuguesa(FAP), se trata de helicópteros UH-60 Black Hawk que permiten el transporte de un equipo de 12 bomberos totalmente equipados y la capacidad de transportar hasta 2.950 litros de agua por lanzamiento, además de tener una autonomía de vuelo de 2:30.
El nuevo helicóptero tendrá su base en Ovar y, en las próximas semanas, se someterá a una fase de pruebas hasta su aceptación definitiva por parte del Ejército del Aire, explica la FAP en un comunicado, en el que destaca que la entrega del resto de helicópteros está prevista para finales de 2026.
La FAP indica que la tripulación del Escuadrón 551 se encuentra actualmente en la fase de adquisición de cualificaciones esenciales para la operación del vehículo aéreo y el cumplimiento de sus respectivas misiones, esperando que esta fase se complete el próximo año, destacando que el combate aéreo de incendios rurales y "la proyección de fuerzas sobre el terreno son misiones extremadamente exigentes, que requieren un prolongado plan de entrenamiento y cualificación, que garantice el cumplimiento de las operaciones con eficacia y seguridad".
En 2018, el Gobierno portugués transfirió a la Fuerza Aérea los medios propios del Estado para la lucha contra los incendios rurales. En este sentido, se firmaron los contratos para la adquisición de seis UH-60 Black Hawk, financiados en gran parte con fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR), entregándose los dos primeros helicópteros en noviembre de 2023 y el tercero en diciembre de 2024. En septiembre del año pasado, el Ejército del Aire firmó el contrato para la adquisición de otros tres helicópteros bombarderos medios UH-60 Black Hawk a través del concurso público autorizado por Resolución del Consejo de Ministros, también con fondos del RRP, con lo que la flota se eleva a nueve.