Esta obra maestra es el resultado de la colaboración entre Steven Eastwood, profesor de práctica cinematográfica en la Universidad Queen Mary de Londres, y el colectivo Neurocultures Collective, desplegando lo que sus codirectores describen como una "cámara autista" y rodada en sólo 12 días.

Titulada "The Stimming Pool", esta película de 70 minutos "presenta un manifiesto para un nuevo tipo de lenguaje cinematográfico", según Sophie Monks Kaufman.