La nueva Unidad Nacional de Extranjeros y Fronteras(UNEF), inaugurada hace una semana en el seno de la PSP, ha integrado las competencias de retorno y expulsión de ciudadanos en situación irregular en el país, que hasta ahora pertenecían a la Agencia de Integración, Migración y Asilo(AIMA). Según el director nacional adjunto de la PSP, João Ribeiro, en declaraciones a Expresso, la unidad, ya bautizada como "mini-SEF", está recibiendo diariamente "25 metros cúbicos de casos pendientes de retorno y expulsión del territorio nacional", afirmando estar preparado "para un escenario pesimista en el que haya 100.000 casos de retorno activos o semi-activos". "Digo semiactivos porque algunos tienen casi 50 años pero no se consideran cerrados, varios son anteriores al cierre del SEF, y habrá que ver...", dijo.
Sólo en Lisboa, habrá 20.000 casos activos, según la estimación presentada por el superintendente João Ribeiro, la única aproximada que tiene el PSP. De hecho, la resolución de este "legado" AIMA comenzó precisamente en la capital, actualmente con la llegada de casos a la espera de una decisión desde 2019. "Todavía tenemos que saber sobre el resto del país, donde aún no se han contabilizado y aún no se están transfiriendo a la nueva unidad", enfatizó, añadiendo que, según AIMA, "tres kilómetros lineales de casos" serán entregados a UNEF.
Según el director nacional adjunto de la PSP, la "oficina de retorno" trabajará en dos fases: una resolviendo el pasado y otra el presente, para evitar la creación de nuevos asuntos pendientes. En su primera semana de funcionamiento, la UNEF ya ha recibido nuevos casos, enviados directamente a la unidad por los tribunales y las fuerzas de seguridad. Sobre estos casos, João Ribeiro explica que "se fomentará al máximo el retorno voluntario, con el apoyo de Frontex o de la Organización Internacional para las Migraciones(OIM), con apoyo a la salida e incluso después del retorno".