Según la información divulgada por el Gobierno, "este importe incluye 45 millones de euros para la creación de talleres y equipamientos, garantizando la capacidad operativa y de mantenimiento del nuevo material rodante".

La decisión de adquirir los automotores coincide con la construcción de la línea de Alta Velocidad entre Lisboa y Oporto.

También se aprobó "la anticipación y la conclusión de la adquisición de 153 automotores para el servicio ferroviario convencional, con la última entrega adelantada de 2033 a 2031 y la primera prevista para 2029, reforzando la oferta y la fiabilidad del transporte ferroviario en todo el país".

El Ministro de Infraestructuras y Vivienda, Miguel Pinto Luz, citado en la página web del Gobierno, destacó que "las líneas de Alta Velocidad son, junto con el Nuevo Aeropuerto de Lisboa, los mayores proyectos que el país acometerá este siglo".

El Ministro dijo también que "se trata de proyectos que requieren un amplio consenso" y, por lo tanto, "es crucial que haya, como sé que hay, un fuerte consenso nacional sobre la Alta Velocidad y, en general, sobre la importancia de la inversión en ferrocarriles. Esto, para mí, es un gran signo de madurez democrática".