Según el nuevo Reglamento Delegado de la Comisión Europea, aunque se mantienen los requisitos básicos -como el microchip y la vacunación antirrábica-, habrá un refuerzo significativo de la inspección y la trazabilidad. En el caso de perros, gatos y hurones, el límite para los desplazamientos no comerciales sigue siendo de cinco animales por viaje, y cualquier número que lo supere se tratará con arreglo a las normas más estrictas del comercio profesional, salvo en el caso de eventos o competiciones deportivas debidamente acreditadas.

Las nuevas normas, publicadas en documentos oficiales del Consejo de la Unión Europea, se centran especialmente en el control de las entradas procedentes de fuera de la UE. En estos casos, el certificado sanitario expedido por veterinarios autorizados tiene más peso y debe confirmar la ausencia de casos de rabia en origen en los 30 días anteriores al viaje. En cuanto a las aves de compañía, la normativa se endurece para prevenir la gripe aviar, exigiendo la identificación individual mediante código alfanumérico y, en determinados casos, periodos de aislamiento o pruebas de laboratorio antes de la entrada en territorio europeo.

Uno de los cambios más esperados se refiere a la transición a la tecnología digital. Aunque el nuevo Reglamento aún no hace obligatorio el prerregistro digital para todos los viajes rutinarios dentro de la UE, marca la dirección política de Bruselas en la lucha contra el tráfico ilegal.

Se prevé la creación de un sistema de trazabilidad a nivel europeo, que puede requerir el registro del viaje hasta 5 días antes de la llegada. Para los residentes y turistas en Portugal, se espera que las autoridades nacionales publiquen pronto directrices específicas, integrando estas normas en los procedimientos aduaneros para garantizar un movimiento seguro y transparente de los animales en el marco del enfoque "Una sola salud".