"En este momento, en este río atmosférico y en estas tormentas que ocurrieron en las semanas anteriores, tenemos una pérdida de 20.000 árboles y en la depresión de Martinho tuvimos 230.000 árboles afectados, lo que nos da un total de 250.000 árboles afectados en este espacio de menos de un año", dijo el Presidente de Parques de Sintra-Monte da Lua (PSML), João Sousa Rego.

El responsable de la empresa pública que gestiona los jardines y monumentos históricos de la Sierra de Sintra, en declaraciones a Lusa tras la reunión "Sintra resiliente" con propietarios y asociaciones, argumentó que la magnitud de los daños obliga a "cambiar significativamente el volumen de actuaciones y el modelo de gestión" para atender las necesidades de la zona.

Condiciones meteorológicas recientes

Además de las recientes depresiones, Kristin, Leonardo y Marta, la tormenta Martinho azotó la sierra de Sintra en la noche del 19 al 20 de marzo del año pasado con lluvias torrenciales y fuertes vientos, con rachas que alcanzaron los 169 km/h en Cabo da Roca, tras semanas de altos niveles de precipitaciones, provocando la saturación del suelo.

En abril, PSML identificó, tras prospecciones con drones y sobre el terreno, la caída de 98.000 árboles, afectando a 280 hectáreas (ha) de las aproximadamente 1.000 hectáreas del perímetro forestal de la sierra bajo gestión de la empresa, incluyendo 5.000 árboles en bosques y zonas cerradas, especialmente las de Monserrate y D. Fernando II.

El Ayuntamiento de Sintra, por su parte, estimó en 23.000 los árboles caídos en terrenos privados de la sierra a causa de la tormenta Martinho.

El director del PSML reveló que, en el nuevo estudio, la zona boscosa del perímetro fue la más afectada, "de forma significativa", abarcando "más del 80%" de la superficie, mientras que "en parques y jardines el impacto es relativamente menor", con situaciones "más controladas".

Como consecuencia de la tormenta Kristin, cayeron ciento cincuenta árboles en los parques de Pena y Monserrate y en los jardines del Palacio Nacional de Sintra, entre ellos especies icónicas de la Sierra de la Mantiqueira.

"El tiempo que se tarda en actuar sobre el territorio nos permite tener más datos, más información para poder ser más precisos en la evaluación de los daños. Y el objetivo de la evaluación de daños es capacitar a Parques de Sintra para la reforestación" y desarrollar "una nueva estrategia de valorización forestal", subrayó João Sousa Rego.

Estas tormentas "son cada vez menos frecuentes" y, por ello, la dirección de la empresa ha duplicado este año su inversión en el bosque, hasta los 3,6 millones de euros, y está "reorganizando los equipos y buscando las mejores soluciones para aumentar la capacidad técnica y un modelo operativo más resistente al cambio climático", señaló.

Más árboles autóctonos

"Necesitamos una sierra con más árboles autóctonos, con menor densidad en muchos casos y mayor diferenciación en los tipos arbóreos, lo que no sólo la hará más robusta frente a las inclemencias meteorológicas y el riesgo de incendios, sino que nos permitirá tener una mayor capacidad de desarrollo de la biodiversidad", argumentó.

En este sentido, abogó por la creación de "mosaicos paisajísticos", aprovechando "zonas con grandes caídas de árboles para crear discontinuidades forestales", creando praderas y biodiversidad en estas zonas, que además sirvan "para frenar la propagación" de incendios, y la recuperación de cauces.

Control de especies invasoras

Otras actuaciones son el control de especies exóticas invasoras, la plantación para favorecer la sombra, la conservación del "sistema de vistas" en un paisaje cultural del siglo XIX, y el desarrollo de planes de gestión para cada parque y zona forestal, con "acciones concretas" y equipos centrados en estos objetivos.

Para un bosque más resistente, el modelo de economía circular permitirá "otros tipos de ingresos" y "soluciones", como el aprovechamiento de materiales leñosos, claros y plantas forestales y productos de la gestión forestal, como la miel.

Según Sousa Rego, el aumento del conocimiento también se consigue a través de "reservas de semillas", para la reproducción de plantas y especies que permitan la reinterpretación de estos espacios históricos manteniendo su carácter romántico "y su singularidad."

Retirada del arbolado afectado

La retirada del arbolado afectado "se extenderá a lo largo de los próximos tres años", no es inmediata, procediéndose en las zonas consideradas "de mayor riesgo" y, paralelamente, preparando "actuaciones de replantación para frenar la pérdida de suelo derivada de la erosión" y soluciones "que reduzcan el riesgo de reaparición de especies exóticas invasoras."

"Todo ello, sin descuidar la preparación que tenemos que asegurar de cara al verano con la gestión de los cortafuegos para reducir el riesgo de incendios", concluyó.