La proposición de ley de Chega fue rechazada, con los votos en contra de Iniciativa Liberal, el PS, PAN, Livre, Bloco de Esquerda y PCP, y las abstenciones del PSD, con los votos a favor de Chega y CDS.
La propuesta presentada por el PSD fue remitida a la comisión sin votación y será debatida en la Comisión de Asuntos Constitucionales, Derechos, Libertades y Garantías, donde podrá ser objeto de enmiendas.
Ley vigente
La ley vigente establece que la policía puede utilizar armas de fuego para capturar o impedir la fuga de una persona sospechosa de haber cometido delitos castigados con más de tres años de prisión o que posea o esté utilizando un arma de fuego, armas blancas, "o artefactos explosivos, radiactivos o sustancias aptas para la fabricación de gases tóxicos o asfixiantes".
El partido Chega quería que las fuerzas de seguridad pudieran utilizar armas de fuego incluso cuando los sospechosos poseyeran pistolas paralizantes y cuando "la agresión provenga de un sospechoso de un delito cometido con violencia o amenaza de violencia, utilizando un arma o por tres o más personas", mientras que el partido PSD quería que las fuerzas de seguridad pudieran utilizar armas de fuego contra personas que poseyeran armas letales.
Durante el debate de las propuestas, el 20 de febrero, los partidos se dividieron. PSD, Chega y CDS argumentaron que la legislación actual debería modificarse de acuerdo con las propuestas presentadas; Iniciativa Liberal dijo que es necesario actualizar la ley sin hacer obligatorio el uso de armas; y el resto de partidos subrayaron que las propuestas no protegen mejor a las fuerzas de seguridad.
Tras la propuesta de Chega, el Consejo Superior del Ministerio Público emitió un dictamen advirtiendo sobre la posibilidad de inconstitucionalidad. "La eventual dimensión técnica de los cambios propuestos no se entiende respaldada por la identificación de una necesidad basada en pruebas", reza el dictamen enviado esta semana.
Las dos partes también pretenden añadir al decreto vigente el uso de cámaras corporales por parte de las fuerzas de seguridad cuando se trate de armas de fuego, entendiendo que el deber de informar y comunicar se mantiene aunque la imagen sea captada por cámaras portátiles.








