La composición de la próxima vacuna contra la gripe incluirá los virus A(H1N1)pdm09, A(H3N2) y B/Victoria, según anunció la OMS en un comunicado, tras una reunión de cuatro días en la que se analizaron los datos de vigilancia mundial de la gripe y los expertos recomendaron el desarrollo de un nuevo virus candidato a vacuna (VCV), el A(H9N2), que podría utilizarse rápidamente para fabricar vacunas en caso de amenaza de pandemia.
Los expertos analizaron los virus de la gripe que circulan en animales, en particular los que han causado infecciones humanas, que siguen siendo "una preocupación significativa" debido a su potencial para causar una pandemia.
"Desde el 23 de septiembre de 2025, después de la última consulta, seis países han notificado a la OMS 25 infecciones humanas por gripe zoonótica. La mayoría de estos casos habían estado expuestos a animales infectados o a entornos contaminados con virus de la gripe", pero no se ha registrado ninguna transmisión entre humanos, según la autoridad sanitaria.
Evolución del virus
"Temporada tras temporada, los virus de la gripe, en constante evolución, circulan por todo el mundo, mostrándonos lo interconectado que está nuestro mundo. Los riesgos compartidos exigen acciones compartidas", dijo el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, citado en el comunicado.
El Director General explicó que las recomendaciones de la OMS para la composición de la vacuna antigripal se basan en el trabajo diligente, durante todo el año, del Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe (SMVRG) y sus asociados.
"Gracias al SMVRG, las vacunas de la próxima temporada se han actualizado para combatir las últimas cepas de virus gripales, protegiendo así mejor a las comunidades", subraya Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Recomendaciones
Las recomendaciones de la OMS son utilizadas por los organismos nacionales reguladores de las vacunas y las empresas farmacéuticas de todo el mundo para desarrollar, producir y autorizar las vacunas antigripales para la próxima temporada de gripe.
"Esto garantiza que las vacunas sean compatibles con los virus que se espera que circulen, ofreciendo la mejor protección posible contra las enfermedades graves y la muerte", subraya la OMS.








